Encuentran virus en murciélagos de Camboya que están emparentados con el coronavirus que causa el COVID-19

La pandemia que ya afectó a más de 253 millones de personas y se llevó la vida de más de 5 millones aún tiene su origen en debate: ¿Cómo apareció el SARS-CoV-2 en los seres humanos en China? Por un lado, está la hipótesis sobre un escape del virus desde que un laboratorio científico que trabaja en China. Una carta publicada en la revista Science el 14 de mayo por 18 prestigiosos científicos, aunque solo uno de ellos experto en coronavirus, pidió que no se la descarte. Mientras tanto, se van conociendo resultados sobre estudios sobre murciélagos que podrían haber sido la especie que servía de huésped del coronavirus y que pasó al ser humano.

Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communicationsinformó sobre la identificación de coronavirus relacionados con el coronavirus en dos murciélagos de herradura, a los que se les había tomado una muestra en Camboya en 2010. Ese país está ubicado al sur de la península de Indochina, en el Sudeste Asiático. Limita con Tailandia al noroeste, con Laos al norte, con Vietnam al este y con el golfo de Tailandia al suroeste. Tiene una población de más de 16 millones de habitantes.

Con respecto al coronavirus que provocó la pandemia, aún se desconocen el origen, el reservorio, la diversidad y el alcance de la circulación de sus antecesores. Sin embargo, se cree que los murciélagos de herradura son los principales reservorios naturales de los coronavirus relacionados con el SARS. Se ha descubierto que los murciélagos de herradura de varias provincias de China son portadores de varias especies de coronavirus.Además de la hipótesis de los murciélagos como reservorios del virus, también algunos sospechan de un escape del coronavirus del instituto científico en Wuhan, China/REUTERS/Thomas Peter/File PhotoAdemás de la hipótesis de los murciélagos como reservorios del virus, también algunos sospechan de un escape del coronavirus del instituto científico en Wuhan, China/REUTERS/Thomas Peter/File Photo

El sudeste asiático alberga más del 25% de las especies de murciélagos del mundo y se considera un punto caliente de enfermedades zoonóticas emergentes. En junio de 2020 se identificó un pariente cercano del SARS-CoV-2 en murciélagos capturados en una cueva de Tailandia.

Ahora, se suman los resultados del estudio de murciélagos de Camboya. La UNESCO y la Autoridad Nacional de Preah Vihear habían encargado al Museo Nacional de Historia Natural, en París, Francia, que realizaran un estudio de mamíferos en el norte de Camboya en 2010. Durante este estudio, se capturaron murciélagos con redes de niebla y trampas de arpa en dos provincias, Preah Vihear y Ratanakiri. Se comparó la diversidad de murciélagos en las dos orillas del río Mekong. La red de niebla, también conocida como red japonesa o red de neblina, es un sistema para atrapar a los animales que vuelan, principalmente aves y murciélagos. Y las trampas de arpa se usan en estudios sobre ecología y murciélagos.

Además, se llevó a cabo el PREDICT, un programa de investigación epidemiológica financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Fue lanzado en 2009 como un sistema de alerta temprana de pandemia, y se tomaron muestras de murciélagos con el fin de detectar y descubrir virus con potencial pandémico y zoonótico. Se recogieron hisopos orales y rectales de murciélagos desde 2012 hasta 2018.Un investigador del Instituto Pasteur de Camboya extrae un murciélago atrapado en una red de niebla/REUTERS/Cindy Liu

Un investigador del Instituto Pasteur de Camboya extrae un murciélago atrapado en una red de niebla/REUTERS/Cindy Liu

Las muestras se analizaron para detectar virus relacionados con el SARS-CoV-2. Durante la misión de los investigadores del Museo de Francia se recogieron dos murciélagos positivos a virus estrechamente relacionados con el SARS-CoV-2. Los investigadores analizaron 430 muestras archivadas, incluyendo 162 hisopados orales y 268 hisopados rectales. Dieciséis hisopados rectales (3,72%) resultaron positivos para coronavirus: 11 alfacoronavirus y cinco betacoronavirus.

Dos de las cinco muestras de betacoronavirus resultaron positivas además mediante una prueba específica de reacción en cadena de la polimerasa cuantitativa con transcriptasa inversa. Estas dos muestras procedían de hisopados rectales de murciélagos de herradura de Shamel muestreados en diciembre de 2010 en la provincia de Steung Treng, en Camboya. Los hisopados orales de estos murciélagos resultaron negativos para los betacoronavirus.

El ARN de los dos coronavirus se procesó para la secuenciación metagenómica de próxima generación. El genoma secuenciado se comparó con el genoma del SARS-CoV-2. Las dos secuencias genómicas estaban estrechamente relacionadas con el SARS-CoV-2, con un 92,6% de identidad en todo el genoma. También presentaban una organización genómica idéntica. Por tanto, estos dos coronavirus son un sublinaje de los virus relacionados con el SARS-CoV-2, aunque estén geográficamente distantes.

Una porción correspondiente al dominio terminal N de la proteína de la espiga fue diferente con el SARS-CoV-2. Esta región era similar a la de los betacoronavirus más distantes. Estos datos sugieren que los ancestros de estos sublinajes virales co-circulan en un área geográfica más amplia y en especies de murciélagos más distintas.Los murciélagos en Camboya viven en este tipo de cuevas/ REUTERS/Cindy LiuLos murciélagos en Camboya viven en este tipo de cuevas/ REUTERS/Cindy Liu

El análisis estructural in silico sugirió que la estructura del subdominio externo del dominio de unión al receptor (RBD) de la proteína de la Espiga es muy similar a la del SARS-CoV-2. Seis residuos de aminoácidos determinan la unión eficiente del SARS-CoV-2 al receptor de la enzima convertidora de angiotensina 2 (hACE2) humana. Cinco de los seis residuos de aminoácidos están conservados, según los investigadores.

Más adelante, los investigadores realizaron ensayos de entrada de pseudovirus utilizando células HEK293T que expresaban el receptor ACE2 del murciélago o el receptor ACE2 humano. Las pseudopartículas virales empaquetaron una Espiga de coronavirus del SARS-CoV-2 o del coronavirus del murciélago. Las pseudopartículas virales que expresan la espiga del coronavirus del murciélago no fueron capaces de infectar las células HEK293T que expresan la ACE2 humana, pero sí fueron capaces de infectar a las células HEK293T que expresan la ACE2 del murciélago. Además, las partículas pseudovirales que expresan la espiga del SARS-CoV-2 fueron capaces de infectar células HEK293T que expresan ACE2 de murciélago.Un investigador en Camboya le realiza un hisopado para tomar muestra a un murciélago capturado en Chhngauk Hill/ REUTERS/Cindy Liu/ArchivoUn investigador en Camboya le realiza un hisopado para tomar muestra a un murciélago capturado en Chhngauk Hill/ REUTERS/Cindy Liu/Archivo

“Este estudio ha descubierto virus relacionados con el SARS-CoV-2 en una especie de murciélago que no se encuentra en China”, afirmó el equipo integrado por el científico Veasna Duong, que trabaja en el Instituto Pasteur de Camboya y fue uno de los líderes de la investigación publicada en Nature Communications. Esto implica que estos virus tienen una distribución geográfica mucho más amplia de lo que se había informado anteriormente. Este estudio también sugiere que el sudeste asiático debería ser considerado para la futura vigilancia de los coronavirus, advirtieron.

En setiembre, el doctor Duong había expresado que “los humanos fueron responsables de la devastación causada por el COVID-19, debido a la interferencia y destrucción de hábitats naturales. “Si tratamos de estar cerca de la vida silvestre, las posibilidades de que el virus sea transportado por la vida silvestre son mayores a lo normal. Las posibilidades de que el virus se transforme para infectar a los humanos también se elevan”, afirmó.

El sudeste asiático tiene una gran diversidad de fauna salvaje. También existe un amplio comercio de animales salvajes. Además, hay un cambio drástico en el uso de la tierra por el desarrollo de la infraestructura, el desarrollo urbano, la expansión agrícola y la invasión humana de la vida silvestre. Por esos factores, ha aumentado el contacto humano con huéspedes silvestres de coronavirus similares al SARS. Por lo tanto, el Sudeste Asiático puede representar un área a considerar para la investigación en curso de los orígenes del SARS-CoV-2. Puso también en evidencia la importancia de la vigilancia continua y ampliada de los murciélagos y otros animales salvajes en el Sudeste Asiático como una medida clave para la preparación y prevención de futuras pandemias.

Fuente: Infobae

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *