Los testimonios de Wuhan salen un año después. Esta tragedia se pudo parar, dicen. No quisieron

Zhang Hai, Wang Luchen y Yang Min, habitantes de Wuhan, China, que perdieron a familiares por la COVID-19, reclaman a autoridades locales que respondan por haber actuado tarde ante el primer brote del SARS-CoV-2.

En entrevistas con CNN, un canal de televisión por suscripción estadounidense, los afectados señalan que los funcionarios de Hubei, la provincia China en la que se encuentra Wuhan, tuvieron una oportunidad valiosa para controlar la pandemia, pero no lo hicieron.

“Cuando la COVID-19 se propagó en Wuhan, pasaron semanas antes de que funcionarios reconocieran públicamente la transmisión de persona a persona”, dijo Zhang Hai. Su padre, quien sirvió a las fuerzas armadas chinas, enfermó y murió en febrero de 2020.

“Cuando el virus apareció en Wuhan al principio, los gobiernos locales de la Ciudad de Wuhan y la provincia de Hubei, realmente podrían haber priorizado a la gente y a la vida, pudieron hacer cosas para controlar el virus, pero lo lo hicieron, en cambio lo encubrieron y desaprovecharon una oportunidad valiosa”, dijo el hombre durante la entrevista con CNN.

De acuerdo con datos de autoridades locales, cerca de 4 mil personas murieron por la COVID-19 en Wuhan, lugar señalado como el epicentro de la pandemia que ha provocado la muerte de millones en el mundo.

El medio estadounidense habló con Wang Luchen, una mujer que perdió a su hermano en enero de 2020. Su familiar enfermó cuando trabajaba en un mercado local y ella reclama que autoridades le entreguen una compensación.

“Quiero negociar por una compensación adecuada pro su muerte, para que yo pueda cuidar de su hijo y familia, pagar hipoteca y cargar con responsabilidades que él no pudo cambiar”, dijo la mujer a la CNN.

Entre las denuncias se encuentra también el caso de Yang Min, una mujer que perdió a su hija por COVID en febrero de 2020. “Los funcionarios locales no nos dijeron de la pandemia. Si se hubieran tomado medias, yo no habría mandado a mi hija al hospital, que era la fuente de infección”, reclamó ella.

La hija de Min tenía 24 años de edad. Tenía cáncer y contrajo la COVID cuando iba a su tratamiento.

“Creo que los funcionarios locales que lo encubrieron deben ser sancionados, no sólo disciplinados”, dijo la mujer a CNN.

El primer caso de COVID-19 fue detectado en Wuhan, China, el 17 de noviembre de 2019. Para diciembre ya había reportes de que el Gobierno de ese país reprimía a los médicos que alertaban al mundo sobre la pandemia.

De acuerdo con datos publicados por el diario The Guardian, en 2019 fueron detectados 266 casos positivos de COVID-19 en China. Los primeros enfermos quedaron registrados semanas antes de que las autoridades se atrevieran a informar sobre la aparición del virus.

South China Morning Post señala que fue un hombre de 55 años el primero que se infectó en la provincia de Hubei, en Wuhan. Esa información no ha sido verificada por ninguna fuente oficial.

En febrero, cuando el mundo ya cerraba sus fronteras y se preparaba para los peores días de la pandemia, el médico chino Li Wenliang, uno de los ocho doctores que intentó advertir sobre el brote de coronavirus y que fue acusado en diciembre de “comentarios falsos” por organismos de seguridad locales, murió, confirmó el Hospital central de Wuhan.

Fuente: Sin Embargo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *