Estas son las tres monedas digitales que han tomado la delantera frente al bitcoin en 2020

El 2020 ha sido un año excepcionalmente volátil debido a la pandemia. Tras haber perdido más de un tercio de su valor durante el primer trimestre, el índice bursátil S&P 500 está a punto de ofrecer a sus inversores ganancias anuales de más del 14%. Mientras tanto la situación con las criptodivisas ha sido aún mejor.

El rendimiento de la mayoría de las acciones no puede comprarse con el que ha sido ofrecido por las criptodivisas en lo que va de año, escribe el analista Sean Williams en su artículo para la empresa The Motley Fool. Tras haber comenzado el año con una capitalización bursátil de 191.500 millones de dólares, el valor combinado de más de 7.900 criptodivisas superó los 551.000 millones el 9 de diciembre. 

El bitcoin, en el que algunos corredores vieron una fuente atractiva de inversión, se ha beneficiado de la debilidad del dólar estadounidense y de la aversión general al dinero en efectivo. En particular, la mayor moneda digital del mundo en cuanto a capitalización bursátil ha subido un 153% en lo que va del año batiendo recientemente el récord histórico.  

No obstante, una mirada más amplia al espacio criptográfico y a los mismos términos temporales muestra que había un número de criptodivisas que han mostrado el mejor desempeño que el bitcoin en el 2020.

XEM 

XEM perteneciente al ecosistema de plataformas NEM ha sido una de las monedas digitales más grandes y populares que han ofrecido el mayor rendimiento a los inversores que el bitcoin. Su ganancia del 535% en lo que va del año ha sido 3,4 veces más grande que la de la famosa criptodivisa.

Lo que diferencia al NEM de otras criptomonedas es su Sistema de Activos Inteligentes, que permite que su cadena de bloques sea fácilmente personalizada para satisfacer las necesidades de una empresa. 

Bitcoin, criptomoneda

Hoy en día, cambiar las plataformas de pago tradicionales por las de cadena de bloques sea probablemente un proceso largo, costoso y complicado. Sin embargo, la arquitectura tecnológica del NEM ayuda a resolver este problema: permite que su cadena de bloques sea tanto abierta y descentralizada como autorizada y privada. Su carácter depende de lo que le guste a un negocio.

El Sistema de Activos Inteligentes también puede ser usado como un servicio de autenticación con firmas criptográficas. Es una forma elegante de decir que las actividades realizadas por los dispositivos de internet de cosas pueden ser autorizadas por adelantado para que funcionen con la máxima eficiencia.

El NEM ha anunciado numerosas asociaciones en los últimos dos años. Pero ninguna de ellas ha tenido más repercusión que su asociación con el proyecto StakeHound, que culminó el 7 de diciembre con el lanzamiento de la criptomoneda StakeXEM en el ecosistema financiero descentralizado basado en la plataforma Ethereum. 

Ether 

En cuanto a Ethereum, la ganancia ofrecida por la inversión en su criptomoneda Ether ha superado más de dos veces la ganancia del bitcoin en 2020. A diferencia de la mayor criptodivisa del mundo, apreciada por el atractivo de sus transacciones, el optimismo vinculado al Ether tiene todo que ver con la tecnología que utiliza su cadena de bloques.

Una cafetera

La razón por la que Ethereum es tan popular es el hecho de que emplea los contratos inteligentes que permiten gestionar acuerdos entre dos usuarios. De manera similar a como el Sistema de Activos Inteligentes del NEM autoriza las actividades realizadas por los dispositivos del internet de cosas, los contratos inteligentes de Ethereum permiten que las transacciones se implementan cuando se cumplan ciertas condiciones entre las dos partes. El uso de esta herramienta podría revolucionar por completo la forma en la que las empresas gestionan y rastrean sus cadenas de suministro.

Ethereum también está siendo reforzada por la Enterprise Ethereum Alliance (EEA). La EEA cuenta con más de 200 empresas renombradas como socios que buscan impulsar la adopción y las oportunidades de colaboración para su cadena de bloques. Entre ellas se encuentra el gigante financiero JPMorgan Chase, que en 2018 lanzó su Red de Información Interbancaria (IIN, por sus siglas en el inglés) respaldada por Ethereum. Se trata de una red escalable, que tiene como objetivo reducir los obstáculos en los pagos transfronterizos y permitir el intercambio continuo de información entre los bancos.  

Ada 

Los inversores también han visto en el 2020 como las ganancias ofrecidas por la criptomoneda Ada de la plataforma Cardano han superado más de dos veces a las del bitcoin hasta registrar un aumento del 307%

Bitcoin, criptomoneda

Los agentes del mercado parecen estar muy entusiasmados con la reinversión en el desarrollo de la cadena de bloques de Cardano. A finales de julio, su equipo lanzó la actualización Shelley, que permitiría a los usuarios de esta plataforma manejar más nodos. En otras palabras, Shelley está diseñado para aumentar enormemente la descentralización de su cadena de bloques, presumiblemente haciendo que sea más segura.

Los ingenieros de esta plataforma también están trabajando duro en las tecnologías como Goguen y Voltaire, que serán los próximos pasos que dará Cardano para diferenciar su cadena de bloques. Goguen es especialmente importante, ya que traerá contratos inteligentes. El objetivo de sus desarrolladores es crear un contrato inteligente que sea asequible a un número más amplio de empresas y expertos en la materia (es decir aquellos que no tienen conocimientos de programación).

Activos de riesgo  

Mientras el elevado rendimiento de las criptomonedas está trayendo recuerdos de su crecimiento registrado en el 2017 y el 2018, las personas que creen que la criptografía es una buena fuente de inversión necesitan conocer los riesgos que están asumiendo.

Criptomonedas (imagen referencial)

Hoy en día todavía se necesita que las empresas prueben una tecnología para que se den cuenta de su eficacia y la adopten. Sin embargo, ninguna compañía está dispuesta a pasar por completo a la inversión en una cadena de bloques sin que su tecnología sea probada en el mundo real. Por ahora, cualquier cadena de bloques sigue siendo una idea novedosa que aún está lejos de tener un potencial que cambie el juego para las instituciones financieras y no financieras.

Invertir en criptodivisas también implica riesgos fiscales y legales. El Servicio de Impuestos Internos de EEUU espera que los propietarios de criptodivisas paguen el impuesto sobre plusvalías, lo que tiene sentido para los inversores. Pero si una persona usa por ejemplo el bitcoin para comprar otros bienes o servicios y todavía tiene que pagar el impuesto sobre plusvalías en el momento de la transacción esto representa una cierta desventaja, según Sean Williams. Sin contar que las criptomonedas pueden ser robadas por hackers.

Fuente: Sputnik

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