Trump podría enfrentar hasta la prisión después del 20 de enero: NYT. Ese día pierde la inmunidad

Donald Trump perderá la inmunidad el 20 de enero próximo. Ese día debe devolver la Casa Blanca a quien lo sucede y perderá la protección constitucional contra el enjuiciamiento otorgada para un Presidente en ejercicio en Estados Unidos.

“Después del 20 de enero, Trump, que se ha negado a ceder y está luchando por conservar su cargo, será más vulnerable que nunca a una investigación pendiente del gran jurado por parte del fiscal de distrito de Manhattan sobre el negocio familiar del Presidente y sus prácticas, como así como sus impuestos”, cuentan William K. Rashbaum y Benjamin Weiser en The New York Times.

“La pesquisa de dos años, la única investigación criminal activa conocida de Trump, se ha estancado desde el otoño pasado, cuando el Presidente demandó para bloquear una citación para sus declaraciones de impuestos y otros registros, una amarga disputa que por segunda vez tiene lugar la Corte Suprema de Estados Unidos. Se espera un fallo pronto”.

Trump ha sostenido que la investigación del fiscal de distrito, Cyrus R. Vance Jr., un demócrata, tiene motivaciones políticas. Pero si la Corte Suprema de Estados Unidos dictamina que Vance tiene derecho a los registros y descubre posibles delitos, Trump “podría enfrentarse a un ajuste de cuentas con las fuerzas del orden, lo que inflamaría aún más las tensiones políticas y plantea el alarmante espectro de una condena penal o incluso de prisión para un expresidente”.

“La investigación del fiscal de distrito sobre un Presidente en funciones ha adquirido una importancia aún mayor porque el uso de Trump de su poder presidencial (perdonando a sus allegados acusados de delitos federales) sugiere que hará un uso liberal de la pluma de perdón en nombre de sus asociados miembros de su familia e incluso él mismo, como afirmó tener derecho a hacer”, agrega el Times. “Pero su poder de perdón no se extiende a los delitos estatales, como las posibles violaciones que está investigando la oficina del Vance”.

La investigación de Vance podría adquirir una importancia enorme si la administración entrante de Joe Biden, al tratar de unificar el país y evitar la apariencia de represalias contra Trump, se aleja de nuevas investigaciones federales. Tal movimiento no obligaría al fiscal de distrito, un funcionario estatal electo independiente. Los abogados de Vance reconocieron durante la disputa judicial por la citación que la Constitución les prohíbe enjuiciar a un Presidente mientras esté en el cargo, pero el fiscal de distrito no ha dicho nada sobre lo que podría suceder una vez que Trump abandone la Casa Blanca.

“Es probable que las acciones de Vance en los próximos meses lo sometan a un escrutinio político cada vez mayor. Trump abandonará la Casa Blanca en medio de llamados para que enfrente cargos criminales y críticas estridentes de la izquierda de que ha evadido cualquier consecuencia legal por su conducta a lo largo de los años. Por un lado, Vance podría enfrentarse a presiones para que abandone cualquier cargo que permita al país avanzar después de unas polémicas elecciones presidenciales. Por otro lado, el fiscal de distrito fue duramente criticado por su decisión de 2012 de no buscar una acusación contra los hijos de Trump, Ivanka Trump y Donald J. Trump Jr., luego de que fueran acusados de engañar a los inversores en un proyecto de condo-hotel”, explican William K. Rashbaum y Benjamin Weiser.

Fuente: Sin Embargo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *