Agenda migratoria define las campañas en EUA; pelea por el voto hispano

Las posturas de los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos  respecto a migración son opuestas. Ambos han lanzado promesas para cumplir “desde el primer día” de la siguiente administración, es decir, el 21 de enero del 2021, cuando Joe Biden asuma la presidencia o Donald Trump festeje la reelección.

El primer campo de batalla será el programa que ha protegido contra deportación a unos 800 mil soñadores 500 mil de ellos nacidos en México.

Después de que la Corte Suprema del país falló a favor de los dreamers y en contra de Trump, el presidente prohibió que su administración acepte nuevas solicitudes, y redujo el plazo del programa de dos a un año.

Mientras el mandatario idea alguna fórmula para desmantelar el programa, ahora los dreamers tienen que renovar cada año, y por cualquier antecedente penal quedarán fuera de la protección ante deportaciones, lo mismo que todos los demás jóvenes que ahora ya no pueden inscribirse.

El programa, Acción Diferida para quienes a Arribaron durante la Infancia (DACA), fue implementado mediante orden ejecutiva pro el ex presidente Barack Obama en el 2012. Beneficia a indocumentados que llegaron cuando eran niños en compañía de sus padres.

Trump prometió en el 2016 que desmantelaría el programa “el primer día” de su presidencia.

Ahora Biden asegura que “desde el primer día” de su presidencia, anulará las medidas de Trump respecto a los dreamers, a quienes planea otorgar algún camino a la residencia legal y la ciudadanía estadunidense, además de hacer que el gobierno federal conceda ayuda financiera para los estudios profesionales de los dreamers.

 DACA es el tema del que más ha hablado Biden, aunque en una reunión con la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos en agosto mencionó que procuraría legalizar a once millones de indocumentados.

 La idea podría proporcionarle quizás millones de votos, pues la mayoría de los indocumentados son parte de familias con condición migratoria mixta, que incluyen tanto a migrantes indocumentados, como a residentes legales y a ciudadanos estadunidenses.

La regularización migratoria para los indocumentados es nula para la administración Trump que se empeña en tener cada vez más agentes fronterizos y oficiales de detenciones de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Kamala Harris, la compañera de fórmula con Biden a la vicepresidencia, dijo la semana pasada que, de ganar la elección, terminará con los centros de detenciones.

Durante la presidencia de Trump se han abierto cerca de 50 nuevos centros de detenciones y su administración tiene planeado abrir más.

Refugio

En términos de asilo, el presidente Trump ha reducido las posibilidades de acceder a este recurso legal.

El actual mandatario obligó a unos 60 mil migrantes a aguardar los resultados de sus procesos en ciudades de la frontera mexicana.

Al respecto, Biden dijo que es una medida cruel con la que terminará su administración. 

El demócrata también criticó la separación de familias y la política de cero tolerancia, que criminaliza a los migrantes que buscan asilo.

En otros temas, Trump trata de terminar a velocidad un tramo de la barda fronteriza que prometió en su anterior campaña, en 2016, para mostrar a sus electores que ha cumplido con su palabra. Sin embargo, Biden sigue sin mencionar el tema del muro fronterizo.

Puntos clave en disputa

  • Está a discusión el programa Acción Diferida para quienes a Arribaron durante la Infancia, que ha protegido a unos 800 mil dreamers.
  • Los demócratas han criticado la separación de familias y la política de cero tolerancia. Joe Biden no se ha pronunciado por el muro.

Fuente: Excélsior

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