El final de ‘Tenet’, explicado en términos simples y sencillos

¿Acabas de salir del cine de ver Tenet y no entendiste nada?, es normal. Es una película complicada con narrativa palíndroma encapsulada en un bucle infinito. Sí, probablemente —con el tiempo— se convierta en uno de los largometrajes más divisivos de Christopher Nolan que la dirige y escribió el guión. La mitad de los espectadores encantados y la otra mitad cabreados.

Independientemente de si te gustó o no, te explicamos el final de la película, ¿o es el principio? No hace falta advertirlo pero a partir de aquí empiezan los spoilers:

A lo largo de la película, Ives (Aaron Taylor-Johnson) explica al protagonista que ha sido víctima —o que será parte— de un movimiento de pinza o de doble envolvimiento. Un elemento básico de estrategias militares utilizado en muchas batallas.

El movimiento consiste en atacar al oponente de forma simultánea por ambos flancos una vez que el enemigo ha avanzado al centro de un ejército.

En la película se hace lo mismo en varias ocasiones, pero de forma temporal: una de las tropas atacan al enemigo y la otra lo hace también, pero invertidos, de tal forma que, al moverse hacia atrás en el tiempo, pueden informar al equipo original de cómo ocurrieron las cosas, y así actúan con la información de cómo sucedió el enfrentamiento original.

De hecho la película lo muestra en diferentes espacios de tiempo: diez minutos, un par de horas y unos días. Pero la realidad es que Tenet, en su totalidad, es una maniobra de pinzas que ocurre a lo largo de muchos años.

¿Lo más curioso? Probablemente está planeada por El Protagonista (John David Washington) y hecha a si mismo. ¿Estás confundido y tu cerebro hecho un nudo? Lo podemos entender, pero es un poco más fácil de entender de lo que parece.

La clave está al finalizar la batalla que se libra en el tercer acto de la película. De hecho el nombre de la película viene de ahí: diez (ten, en inglés) minutos hacia adelante y diez minutos hacia atrás. La palabra, Tenet, es un palíndromo, como la escena climática a la que se refiere.

Al terminar y prevenir el fin el mundo, Neil (Robert Pattinson) le explica a El Protagonista que fue él, en el futuro, quien lo reclutó en el pasado. Así se aclara por qué siempre estuvo un paso por delante y por qué sabía que nunca bebe alcohol mientras trabaja.

Tenet

También es el inicio del bucle infinito que se desarrolla a lo largo de la película. Cuando Neil camina hacia el helicóptero, El Protagonista ve el cable naranja que sale de su mochila. Ya lo había visto antes: el sujeto que lo salvó de una bala invertida en la Ópera en Kiev y es quien, durante la batalla de diez minutos, abre la puerta para acceder a la bomba.

Neil le dice “este es el fin de la historia para mi”, pues tiene que volver al lado invertido de la batalla para abrir la puerta y salvar al Protagonista de la bala. Así cierra finalmente su bucle.

Pero, para El Protagonista, es el inicio de la historia entre ellos dos. Es por eso que, durante el epílogo de la película cuando mata a Priya, explica que fue él quien inició Tenet. Se invirtió a si mismo en el futuro, sentó las bases de toda la misión, fue al pasado a reclutar a Neil y le dio la información necesaria para ser su asistente.

Y sí, se reclutó a si mismo por medio de un tercero. De hecho el principio de la película es el final de ese proceso. Claro, nadie, ni si quiera él, podía saber quién está detrás de todo. No olvidemos: a lo largo de la historia insisten en que cada uno trabaja sólamente con la información que necesita para completar una misión.

Al final Tenet es la historia de un atraco realizado por espías capaces de revertir el tiempo e invertir el segundo principio de la termodinámica. ¿O en realidad somos nosotros los que estamos invertidos?

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