Continental admite haber sido parte “de la máquina de guerra de Hitler” y usado a miles de trabajadores forzados, explotándolos “hasta la muerte”

La empresa alemana Continental AG, conocida por producir neumáticos para la industria automotriz, realizó un estudio, tras el cual admitió este 27 de agosto que había contribuido a “la máquina de guerra” del dictador Adolf Hitler y usado a unos 10.000 trabajadores forzados, algunos de los cuales fueron explotados “hasta el agotamiento y la muerte”.

“Encargamos el estudio para obtener aún más claridad que antes sobre el capítulo más oscuro de la historia de nuestra empresa”, declaró el Dr. Elmar Degenhart, director ejecutivo de la compañía, agregando que también se trata de una oportunidad para “entender con mayor claridad nuestra identidad y diseñar un futuro mejor para la gente”.

La investigación se llevó a cabo por el profesor Dr. Paul Erker, historiador y experto en el ámbito de la historia empresarial en la época del nacionalsocialismo. Su resultado —un libro de más de 800 páginas— mostró que “Continental era una parte importante de la máquina de guerra de Hitler”, afirmó Degenhart.

Se determinó que Continental produjo una variedad de componentes de productos de consumo y armamento, que el régimen nazi necesitaba, como neumáticos, tubos para sistemas de frenado de tanques, elementos de aviones o del misil guiado Fieseler Fi 103 (V1), e incluso tacones de zapatos, recoge la agencia dpa.

Trabajo de prisioneros de campos de concentración

Para su fabricación o prueba, la compañía usó a unos 10.000 trabajadores forzados. “En los últimos años de guerra fueron prisioneros de campos de concentración, que, por ejemplo, se utilizaron en la producción de máscaras de gas o en la transferencia de producción bajo tierra”, reza un comunicado de Continental. Al mismo tiempo, señaló que las condiciones de trabajo y vida de estas personas fueron “inhumanas”.

El historiador señaló que la empresa usó la labor de los prisioneros del campo de concentración de Sachsenhausen, que debían caminar o correr decenas de kilómetros durante horas para probar los zapatos y algunos de ellos “fueron explotados y maltratados hasta el agotamiento y la muerte”.

Desde Continental afirmaron que la cultura de la empresa fue “deformada no solo desde fuera, sino también desde adentro” y reiteraron que esto muestra que las culturas corporativas pueden cambiar “rápidamente bajo presión de los regímenes políticos e influencias sociales opuestas”, afirmó la Dr. Ariane Reinhart, jefa de Recursos Humanos de Continental.

Fuente: RT

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