Simple y sencillo: el ingenio japonés que evita usar las manos para abrir puertas

Simple y sencillo: el ingenio japonés que evita usar las manos para abrir puertas

Útil para evitar tocar con las manos y entrar en contacto con un de las superficies que más fuentes de contagios por el coronavirus por excelencia y usando solo el píe.

“¿Y ahora qué?” Esa es la pregunta que muchos ciudadanos confinados por el coronavirus se hacen en vista a una desescalada paulatina que ya nos hace ver la luz. El miedo a una vuelta al encierro por el incremento de los contagios obliga a extremar las precauciones contra el contagio en los lugares públicos. Especialmente con una crisis sanitaria provocada por un virus del que se va sabiendo cada vez más a medida que pasan los días.

Los guantes, las ya más que probablemente obligatorias mascarillas y las desinfecciones de las superficies manipuladas de forma continua forman parte de esa llamada “nueva normalidad”. Junto a los desinfectantes, estos días se suman nuevas iniciativas para protegernos del virus en superficies como los pomos de las puertas. Un problema en supermercados o grandes centros de trabajo. La desinfección y las medidas de precaución tomadas por los ciudadanos en sus casas, ahora tienen que abrirse al mundo exterior.

Para solucionarlo, varias compañías de automóviles –Seat o Toyota– han creado un sistema que, de hecho, nada tiene de tecnológico. Una suerte de gancho sujeto al pomo original de la puerta con el que usando el codo se pueda accionar la llave y tirar. Lo simple a veces es lo más útil.

Y si de cosas simples hablamos, la partida se gana en Japón. Otro simple mecanismo se lleva el premio para abrir las puertas de neveras o comercios, en este caso con el pie. De hecho, lo interesante de este mecanismo es que evitamos usar los brazos, mucho más en contacto con la cara –especialmente cuando la norma se ha centrado en toser y estornudar en el brazo y no en las manos– que nuestras extremidades inferiores.

El invento es simple. Una pieza de metal adaptada a la parte inferior de las puertas –en este caso de neveras–, permite encajar el píe y tirar de la misma sin tocar ninguna superficie. Para cerrar simplemente hay que sacar el píe de la palanca.

Ni que decir tiene que esta medida no es solo aplicable a las neveras de los comercios o supermercados. Las puertas de zonas comunes en edificios, por ejemplo puertas de portales que no necesitan ser accionadas con llave o cualquier entrada a centros de trabajo y ocio.

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